Puesta en escena equivocada

Que dos partidos se hayan puesto de acuerdo y logrado poner sobre la mesa un pacto articulado de intenciones, no es malo. Al contrario, han demostrado que se pueden dar pasos. Pero la firma solemne del acuerdo Ciudadanos-PSOE ya ha tenido efectos no deseados: Podemos, IU y Compromis se han levantado de la mesa de izquierdas; los socialistas han soliviantado a muchos de los suyos que ven desvanecerse los privilegios de controlar 18 de 38 Diputaciones, y Ciudadanos tiene más difícil, en caso de elecciones anticipadas, sostener los votos de quienes proceden del PP. Si Rivera y Sánchez hubieran sido más moderados, no en el contenido del pacto, sino en su puesta en escena, las cosas hubieran sido

El pacto verosímil

No parece a estas alturas muy verosímil que PSOE y Podemos vayan a entenderse, a pesar del loable esfuerzo de Alberto Garzón por poner en la misma mesa a ambos, junto a otros posibles socios de la izquierda. Ya sabemos que las opciones que hay para gobernar son: el pacto de Sánchez con Iglesias en el que éste permite al primero ser su presidente. No parece muy de recibo. La otra, es un pacto PSOE-Ciudadanos que necesita además la abstención de los de Iglesias o de los populares. La tercera es el acuerdo entre PP y Ciudadanos sobre el que Albert Rivera tiene cada vez más reparos, mientras le crecen los corruptos a cada hora al Partido Popular. ¿Qué puede pasar entonces entre el 2 y el 5 de ma

El resurgimiento de Sánchez y su error

Pedro Sánchez ha sabido aprovechar la aureola de poder que la petición del Rey le ha otorgado. Es el centro de la acción política; ha sido “investido” por el Jefe del Estado para intentar formar gobierno y Rajoy, como presidente en funciones, ha quedado relegado a una especie de encargado provisional, de sustituto desposeído de todo poder. El candidato socialista ha sabido subirse al tren de los influyentes y mientras se va sometiendo a los hervores que necesitaba, ha sabido remar en zigzag la difícil travesía del intento, sin romper con nadie. Es más, anunciando que mirará a su derecha y a su izquierda ha logrado más síes que noes a su propuesta de 50 folios distribuida a todos los potencia

¿Por qué está cabreado Pablo Iglesias?

Todos los focos están puestos en el pacto de izquierdas: Psoe-Podemos, con la ayuda pasiva de nacionalistas-independentistas. Sánchez está atrapado entre los barones y la baronesa de su partido y se está mostrando muy hábil estos días. Ya ha logrado estar en la primera fila del escaparate y ser propuesto por el Rey para formar gobierno. Estoy olisqueando una tendencia de opinión entre grandes gurús del viejo periodismo, abiertos defensores los valores del bipartidismo. Defienden que el final será el que todos calificaban de altamente improbable: un pacto Psoe-Ciudadanos con la abstención del PP. A última hora, dicen prebostes del periodismo como Luis María Anson, el Partido Popular tendrá q

Una semana a la basura

El Rey ha llevado a cabo una segunda ronda de consultas inútil; por la sencilla razón de que no debió haberla iniciado sin que hubiera nuevos elementos que hicieran variar la situación de cara a la formación de posibles, o más bien imposibles, mayorías. Y no hay elementos nuevos porque nadie ha hecho nada para que existan acercamientos, entendimientos, líneas de gobierno, propuestas: Nada. Rajoy se ha limitado a una llamada telefónica al líder de Ciudadanos, Albert Rivera, Pedro Sánchez a lidiar el toro que tiene dentro de su casa socialista, Pablo Iglesias a repetirnos hasta el aburrimiento su propuesta de gobierno de coalición, con él de vicepresidente; y luego la orgía de vetos que se pon