Miedo al ébola y a ellos

Me dan tanto miedo los virus contagiosos, como ellos. Un Consejero de Sanidad, de la Comunidad de Madrid que solo busca cómo zafarse de sus responsabilidades, diciendo que la técnico sanitaria contagiada de Ébola, pudo mentir, es simplemente miserable y canalla. Una Ministra de Sanidad que nos dijo que la probabilidad de contagio era nula, me da miedo y ninguna seguridad. La enferma pudo no hacer del todo bien las cosas, pero la danza durante diez días de hospital en hospital con traslado en ambulancia sin equipamiento especial al Hospital Carlos III es sencillamente impropia de una Sanidad que nos dicen quienes la gobiernan que es "de las mejores del mundo". Nigeria ha logrado neutralizar e

El precio de la propaganda

El primer caso de contagio en Europa del virus del Ebola, a una auxiliar de enfermería española en Madrid no es un accidente. Además de los posibles agujeros en los protocolos sanitarios de seguridad o del posible fallo humano, lo que se ha producido es una negligencia política, una temeridad de la "autoridad" sanitaria, si se puede llamar así al control que ejerce sobre la sanidad española, la ministra Ana Mato. El contagio de esta sanitaria que atendió directamente al sacerdote Manuel García Viejo, fallecido a los pocos días de su traslado a España en medio de espectaculares cautelas (urnas de aislamiento, trajes buzo anticontagio, aviones, soldados, médicos, UVIS móviles, etc.), podría

La prueba transversal

Lo ocurrido en Caja Madrid durante años es la confirmación de que la generación política que nos ha gobernado bajo etiquetas de izquierda y derecha, debe dejar la escena de lo público y dar paso, no solo a nuevas caras, sino a una nueva moral, a una nueva concepción de la política como servicio y no como medio de enriquecimiento de unos pocos. La obscenidad de 80 miembros de esa clase política -sí, ésta sí que es una casta- diputados del PP, PSOE e IU, exministros, líderes sindicales y empresariales - demuestra que el fango en el que se han ido hundiendo todos ellos, está llegando ya al cuello. No admito el argumento:"la mayoría de los políticos son gente honrada que trabaja con honestidad