El cambio o el hundimiento

La tormenta sucedida en el PSOE tras el batacazo en las elecciones europeas de 25 de mayo, ha desatado todos los impulsos, hasta ahora contenidos, de los aspirantes a dirigir o liderar el partido. El órdago de Madina anunciando que no se presentará a una primarias si no se elige al nuevo Secretario General en un Congreso en el que voten todos los militantes, no deja más salida a Rubalcaba que aceptar ese sistema. ¿Quién va a negar una participación más amplia en un partido que presume de larga tradición democrática? Me asombra escuchar a Ramón Jáuregui, un político envuelto siempre en la moderación e inclinado al aperturismo, con qué forma tan contundente ha sentenciado "que los estatutos d

Tics de la vieja guardia

Rubalcaba sigue manejando los remos, pero me temo que se los van a quitar de un manotazo. El daño que este secretario general de los socialistas está haciendo a su partido, seguramente, de forma no consciente, va a ser irreparable en bastantes lustros. Tras la debacle electoral del domingo, Rubalcaba no podía haber hecho otra cosa que marcharse. Lo ha hecho en diferido y no sé si con simulación, pero "váyase ya Sr. Rubalcaba". Convocar ahora un Congreso Extraordinario es lo menos que podía hacer, despues de haber perdido 15 puntos y 7 diputados en el Parlamento Europeo, pero no es la solución express que necesitan los socialistas si es que quieren levantar cabeza. Los sectores más jóvenes y

Podemos: una alternativa

El triunfo de "Podemos" en estas elecciones europeas, ha sido la mayor sorpresa. Mientras las encuestas, (cada vez menos fiables), le daba un escaño a la candidatura que encabeza el Profesor Pablo Iglesias, los votos le han concedido 5 escaños, situándose de la noche a la mañana como cuarta fuerza política en España, y tercera en la Comunidad de Madrid. Desde el minuto cero los medios más reaccionarios de la derecha y los prosocialistas han iniciado la campaña de derribo ante la única alternativa que les molesta y les hace daño. Izquierda Unida ha optado ante la evidencia de los hechos por tender la mano a futuros entendiemientos (ya veremos en que queda eso). La descalifican por "populista"

Estúpida campaña

A dos días de las Elecciones Europeas, la discusión central en la campaña oficial siguen siendo las palabras del candidato popular, Miguel Arias Cañete, sobre su enfrentamiento macho-hembra en el debate televisivo con Elena Valenciano, cabeza de lista del PSOE a estos comicicos. Vaya por delante mi posición de rechazo a unas palabras tan estúpidas como "machistas" del Sr.Arias Cañete, pero sinceramente, me da vergüenza, y me indigna que el argumento central de la campaña siga siendo este. El Psoe ha aprovechado al vuelo la oportunbidad de hundir a su contrincante, pero esto no es un juego de mesa, son unas elecciones, que nos dicen que son transcendentes para nuestro futuro. Y esta mi pregun

Bipartidismo decadente

Solo un 10 por ciento de la audiencia vio el debate de la 1 con los cabezas de lista de las dos principales formaciones candidatas a las elecciones europeas del 25 de mayo. Lo que menos esperábamos era una nueva confrontación basada en "los trapos sucios" de siempre, el juicio al olvidado zapaterismo y los consabidos reproches estúpidos entre PP y PSOE. Los dos aspirantes escenificaron su propio hundimiento como representantes de un bipartidismo que toca a funeral. La ciudadanía española sumida en una crisis a la que le han llevado los más fuertes (banqueros, gobernantes, empresario), necesita políticos, que no solo los representen , sino que con savia nueva sepan gestionar para el pueblo (

La abstención como respuesta

Estamos a una semana de las votaciones para las Elecciones Europeas. La última encuesta de Metroscopia para El País, dice que la participación en España, estará entre el 40% y el 43%. Es decir en torno al 60 % de los que tienen derecho a voto, no se molestarán en acudir a los colegios electorales. Es más que significativo que estos comicios revelen el menor índice de entusiasmo de los electores en toda la etapa democrática. Quizá los resultados reales no confirmen esa escasa participación en las urnas, pero en todo caso, es síntoma del hastío y escepticismo que se ha apoderado del electorado español. Por un lado los dos grandes partidos aunque sufren un bajón espectacular en sus resultado